Clic, clic, clic, clic. sonaba el lapicero cada vez que Laura lo presionaba, la clase era tediosa y le parecía increíblemente aburrida, ademas el profesor se esforzaba- pensaba ella- en quitarle toda motivación al los alumnos, con aburridos discursos sobre la mala situación de los profesores y del futuro incierto que les esperaba, como educadores.
Laura soportaba la clase solo por que el profesor tomaba en cuenta la asistencia, ademas era el único profesor y en su afán por no perder tiempo no quiso esperar a un nuevo profesor que llegaría el siguiente semestre. - y recién es la tercera clase.-pensó-
Laura no se consideraba una alumna muy aplicada, aunque tampoco le gustaba vagar y perder el tiempo, se tomaba las clases con calma pero sin relajarse demasiado, era una chica sencilla o al menos así se veía a si misma, no tenia muchos amigos y no frecuentaba seguido a los pocos que tenía, no tenia ninguna relación, y de su ultima pareja ya había pasado un largo tiempo, no por que no quisiera tener una relación ni mucho menos por que fuera una antisocial, es solo que su tiempo sola le había hecho perder el interés por las personas y en relacionarse con estas. sus días transcurrían monótonos entre clases y aburridas tardes frente a la computadora, un libro, una película o algún trabajo de la universidad. si su vida era aburrida y de alguna manera ella lo sabia pero lo aceptaba un día a la vez.
La clase transcurría como se había venido dando hasta el momento aburrida y tediosa, en su afán por distraerse o por simple curiosidad Laura dio un vistazo al resto del aula. Como ella todos parecían estar en estado catatónico, muchos ya habían caído presas del sueño, otros estaban jugando con sus celulares, pero en lineas generales todos, al igual que ella intentaban sobrellevar el momento lo mejor que pudieran aunque el aburrimiento era obvio. sin embargo un chico que se notaba bastante entretenido llamo su atención.
Hasta el momento no lo había notado, era de esas personas con facilidad para pasar desapercibidas, sin embargo en esa aula a rebosar de aburrimiento y desgano, su rostro despreocupado y su sonrisa emocionada llamaba la atención de Laura, y no pudo evitar sentir un interés inmediato en aquel chico.
tenía la mirada fija en su cuaderno, y parecía estar anotando o dibujando, pero la concentración que ponía en aquel cuaderno era obvio -increíble que alguien anote algo tan aburrido.-pensó- por ratos alzaba la mirada sin ver a nadie en particular, sonreía para si mismo y otra vez se sumergía en sus pensamientos y seguía en lo suyo.
Laura se quedo observándolo un momento y luego retorno a su no hacer nada hasta el fin de la clase. miro por ultima vez al chico quien ya había guardado sus cosas y se retiraba del salón sin hablar con nadie.
el resto del día transcurriría como todos los demás. aunque la imagen del chico anotando en su cuaderno con tanta emoción mientras el resto parecía suplicar por alguna catástrofe que los librara de semejante calvario de clase, se quedaría en su cabeza por el resto del día.
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